La mayoría de traducciones sobre Génesis 2:21-22 dicen: «El Señor Dios causó un sueño profundo sobre el hombre, y mientras dormía tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que el Señor Dios tomó del hombre, construyó una mujer».

La descripción de la mujer hecha de la «costilla» del hombre ha llevado a la conclusión equivocada de que las mujeres son inferiores al hombre porque se originan de una parte pequeña de la anatomía masculina. Sin embargo, la palabra hebrea (צלע; tzelá) no significa «costilla», sino «lado». De acuerdo a Éxodo, por ejemplo, Dios le dijo a Moisés que hiciera cuatro anillos de oro para el arca del pacto, «dos anillos de un lado (tzelá) y dos anillos del otro lado» (Éxodo 25:12). De la misma forma, cuando Dios toma un tzelá del hombre para hacer a la mujer, Eva viene del lado completo del cuerpo de Adán, no solamente de una costilla.

Las propias palabras de Adán aclaran que Eva viene de uno de sus lados cuando declara sobre su esposa: «¡Finalmente, esta es hueso de mi hueso y carne de mi carne!» (Génesis 2:23). Si Eva hubiera sido creada solo de la costilla del hombre, Adán solo hubiera podido decir que ella era «hueso de su hueso». Así como el hueso la carne son de Adán, la mujer es la «otra mitad» del hombre. Cuando el hombre y la mujer se unen uno con el otro y regresan a ser «una carne» (Génesis 2:24), las dos mitades equivalentes de la humanidad vuelven a estar juntas. Por lo tanto, la pareja primordial en Génesis representa la visión de Dios sobre la igualdad y la complementariedad entre los géneros.

BEGIN YOUR JOURNEY OF DISCOVERY

Dejar respuesta

Please enter your name here
Words left: 50
Please enter your comment!