Después de que Jonás terminara en el tormentoso mar: El Señor proporcionó un gran pez para que se tragara a Jonás y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches. (Jonás 1:17). Es fácil leer este incidente como un castigo divino contra Jonás al desobedecer el mandato de Dios. Sin embargo, el profeta se mantiene dentro del pez, realmente lo salva de ahogarse en el mar. Así como un bebé está protegido en el vientre del mundo externo hasta que la gestación esté completa, así Jonás encuentra seguridad de la tormenta en el vientre de la bestia acuática.

El lenguaje de Jonás sugiere que el gran pez ayuda al profeta, en lugar de lastimarlo. El hecho de que Dios proporcionará (מנה; maná) el pez, alude a preparar o nombrar al pez para cumplir un propósito específico. En este caso, Jonás se habría preparado en las profundidades, si el pez no lo hubiera tragado. Mientras ser consumido por un monstruo marino puede verse como una forma extraña de protección, las aguas embravecidas estarían mucho más aterradas que el pez. En el pensamiento israelita, el mar (ים; yám) fue un lugar de caos y muerte, como se refleja en la convicción del salmista que, a la luz de la protección de Dios: no temeremos… incluso si las montañas son movidas dentro del corazón del mar (ים; yám), aunque bramen y espumen las aguas (Salmo 46:2-3). Mientras puede parecer extraño a los lectores modernos, un público judío antiguo habría estado aliviado al escuchar que Jonás había sido rescatado del caótico mar —incluso por un pez grande—.

Cuando Jonás termina dentro del pez, el hebreo proporciona señales lingüísticas sutiles que presentan al profeta como a un niño siendo salvaguardado durante la gestación. La palabra para el «vientre» del pez (מעה; me’é) también significa «útero» o «matriz» en cualquier lugar de la Biblia. Por ejemplo, cuando Rebeca concibe a Jacob y a Esaú, Dios le dice: «Dos naciones están en tu vientre, y dos pueblos serán divididos de tu matriz, (מעהme’é)» (Génesis 25:23). Aún más sugestivo de embarazo es el cambio de la forma masculina a femenina del «pez». Cuando Dios prepara el «pez» (דג; dág) de Jonás, el sustantivo está en la forma masculina, pero cuando el profeta reza en medio del pez, el sustantivo está en la forma femenina: ( דגה; dagá). Con este pequeño cambio en el género gramatical, el autor sugiere que Jonás está siendo protegido en la matriz de un pez femenino, de la misma manera que un niño es protegido en la matriz de la madre. Esta noción se construye sobre el hecho que la palabra hebrea más común para «matriz» (רחם; rejém) se ve exactamente que la palabra para «misericordia» (רחם; rajám). El uso creativo del hebreo en Jonás, resalta la misericordia protectora de Dios hacia el profeta caprichoso mientras él mora en el vientre de un pez masivo, pero maternal.

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