Cuando Jesús realiza exorcismos, se le acusa de hacerlo con la ayuda de «Ba´ál-zebúl, el príncipe de los demonios» (Mateo 12:24; Lucas 11:15; consultar Mateo 10:25; 12:27; Marcos 3:22; Lucas 11:18-19). Mientras que la respuesta de Yeshúa asocia esta figura con «Satanás» (Σατανᾶς; consultar Mateo 12:26; Marcos 3:24-26; Lucas 11:18), la identidad de Ba´ál-zebúl no se limita a Satanás, o «al acusador» (השׂטן; ha’satán) que encontramos en la Biblia hebrea (consultar Job 1:6-12; 2:1-7; Zacarías 3:1-2; 1 Crónicas 21:1). Según las Escrituras, Ba´ál-zebúl fue un dios filisteo con el que los israelitas entraron en contacto a través de sus vecinos en la tierra de Canaán.

Ba´ál-zebúl (בעל זבול; Βεελζεβοὺλ) se compone de dos palabras hebreas que tienen equivalentes en idiomas relacionados: (בעל; ba´ál) que significa «señor» o «maestro» y (זבול; zebúl) que significa «alto» o «exaltado». Por lo tanto, el nombre de esta deidad significaría algo así como «Maestro Exaltado» o «Señor de las Alturas». Las Escrituras de Israel contienen un episodio que involucra a Ocozías, un rey de Israel, que se enferma y le pide a sus mensajeros: «Vayan, pregunten a Ba´ál-zebúl (בעל זבול; Ba´ál-zebúl), el dios de Ecrón, si me recuperaré de esta enfermedad» (2 Reyes 1:2). En respuesta, el profeta Elías le pregunta a Ocozías: «¿Es porque no existe Dios en Israel que vas a preguntarle a Ba´ál-zebúl (בעל זבול; Ba´ál-zebúl), el dios de Ecrón?» (2 Reyes 1:3). Elías le dice al Rey que debido a que ha elegido la ayuda de Ba´ál-zebúl sobre el Dios de Israel, el monarca no se recuperará (2 Reyes 1:4).

Es posible que hayas notado una ligera diferencia entre los nombres en el Nuevo Testamento y el Tanáj: en los Evangelios, la segunda mitad del nombre es «zebúl», pero la Biblia hebrea usa «zebúb». Mientras que el griego del Nuevo Testamento conserva el nombre propio de esta deidad, el hebreo lo convierte en un juego de palabras burlón: al cambiar la «l» (ל) final por una «b» (ב), el autor hebreo convierte Ba´ál-zebúl, «Señor Exaltado» en Ba´ál-zebúb, «Señor de las Moscas». Una razón para este cambio puede haber sido la tendencia de las moscas de congregarse en sacrificios antiguos que no se consumieron adecuadamente como holocaustos. A Israel se le dijo que quemara las partes no consumidas de la ofrenda para que el humo ascendiera a Dios como un «olor dulce» (ריח ניחח; réaj nijóaj; por ejemplo, Levítico 1-8), pero los israelitas podían burlarse de los sacrificios de otras naciones cuando veían moscas cubriendo las sobras. De esta manera, los hebreos destacan la superioridad de su Dios sobre Ba´ál-zebúl: con el cambio de una sola letra, los israelitas podrían decir a sus vecinos: «Crees que tu Ba´ál es el “señor exaltado”, pero sabemos que realmente es ¡solo el señor de las moscas».

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