El extracto del texto antiguo que se cita a continuación, proviene de un libro titulado Avodá Zará («Culto extranjero»). Es uno de los primeros escritos rabínicos que tenemos, probablemente compuesto a fines del siglo II después d.C. y finalizado a principios del siglo III d.C. Sin embargo, habla de los turbulentos acontecimientos del siglo I. Este texto expresa un valor judío importante. Alguien que solo estudia Torá se beneficia solamente a sí mismo. No es tan honrado como alguien que estudia Torá y además se dedica a otras ocupaciones y actividades de la vida. La caridad, o literalmente la justicia, (צְדָקָה) son las «buenas obras» con las que alguien contribuye al mundo oscuro que los rodea. Ser alguien que vive las verdades espirituales es mejor que alguien que simplemente las aprende para sí mismo. Compara este valor con las enseñanzas de Jesús: «Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad construida sobre una colina no se puede esconder. Nadie, después de encender una lámpara, la pone debajo de la canasta de celemín, sino sobre el candelero y alumbra a todos en la casa… que brille su luz delante de otros, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre en cielo» (Mateo 5:14-16).

Los sabios enseñaron: «Cuando el Rabino Elazar ben Perata y el Rabino Ḥanina ben Teradyon fueron arrestados por los romanos durante la época de la persecución religiosa del pueblo judío, el Rabino Elazar ben Perata le dijo al Rabino Ḥanina ben Teradyon: “Afortunado eres tú, porque serás arrestado por un solo cargo, el de enseñar la Torá públicamente. ¡Ay de mí, ya que me han arrestado por cinco cargos!”.

El Rabino Ḥanina ben Teradyon le dijo: “Afortunado eres tú, ya que fuiste arrestado por cinco cargos, pero serás salvo. ¡Ay de mí, porque he sido arrestado por un cargo, pero no seré salvo! Tú serás salvo porque te dedicaste al estudio de la Torá y a actos de caridad, y yo solo me dediqué al estudio de la Torá”».

La Guemará comenta: «Y esto está de acuerdo con una declaración del Rabino Huna. Como dice el Ravino Huna: “Cualquiera que se ocupe únicamente del estudio de la Torá es considerado como alguien que no tiene un Dios”. Como se dice: ‘Durante largas temporadas Israel estuvo sin el Dios verdadero, sin un sacerdote que enseñara, y sin la Torá’ (2 Crónicas 15:3). ¿Qué se entiende por “sin el Dios verdadero”? Esto enseña que cualquiera que se dedique solamente al estudio de la Torá, es considerado como alguien que no tiene un Dios verdadero» (Talmúd de Babilonia, Avodá Zará17b).

BEGIN YOUR JOURNEY OF DISCOVERY

Dejar respuesta

Please enter your name here
Words left: 50
Please enter your comment!